Reconoce la canción · ubica el año · gana la carta
Suena un fragmento, lo reconoces y lo ubicas en tu línea de tiempo. Solo, con amigos por turnos, o con toda una sala respondiendo desde el celular.
Suena, la reconoces, la ubicas. Eso es todo el juego; lo demás es qué tan difícil quieres ponértelo.
Quince segundos desde un punto cualquiera del tema. Sin video, sin título, sin pistas.
O lo intentas. Puedes elegir entre cuatro canciones o jugártela a ciegas.
La carta va entre las que ya tienes. Si el año encaja, es tuya; si no, sigue el de al lado.
No hay una sola manera de jugarlo. Se puede ubicar la canción en tu línea de tiempo, que es lo difícil, o elegir entre cuatro, que es lo que hace que juegue cualquiera. Se elige al armar la sala y las dos se pueden probar acá mismo.
Cuatro canciones, una sola sonó. Ningún par comparte año ni artista, así que no se resuelve por descarte.
No se escribe el año: se decide entre qué dos cartas va. Acertar es más fácil al principio y se pone bravo a medida que la línea se llena.
¿Entre qué dos cartas va?
La misma partida cambia de forma según quién esté enfrente: dos personas en un sofá, una sola matando el tiempo, o veinte en una casa.
Por turnos, hasta ocho personas. Gana quien completa su línea de tiempo primero.
Hasta 8 · 10 cartas para ganarTú contra el catálogo, con tres vidas. El puntaje entra en la tabla de posiciones.
3 vidas · tabla por dificultadLa canción suena en una pantalla, todos entran escaneando un QR y responden desde el celular. Gana quien reconoce más rápido.
Hasta 30 · el reloj da los puntosPara reunionesCompartes un código y a jugar.
Es una página web, no una app que instalar.
Se juega en cualquier hueco.
Del que canta cualquiera al imposible.
Por turnos, hasta ocho. En modo fiesta hasta treinta, porque ahí nadie espera turno: la canción suena una vez y todos responden a la vez desde su celular.
Una pantalla con sonido —una tele, una laptop conectada al proyector— y un celular por persona. La pantalla muestra el QR, cada quien lo escanea y responde desde su teléfono.
De YouTube: los fragmentos se reproducen incrustados desde ahí. Beatazo no aloja ni distribuye canciones, y el catálogo apunta a videos públicos.
Sí. Antes de empezar se puede acotar la partida por década y por género, así que una mesa de rock de los ochenta y otra de pop actual juegan con catálogos distintos.
Se juega en Fácil y con opción múltiple: el tema suena treinta segundos desde el principio y solo hay que elegir entre cuatro. Cuando aburre, se sube de nivel.
Pones tu nombre, compartes el código y empiezan. La primera ronda dura menos de un minuto y para entonces ya vas a saber si esto es para ti.